El banco no tiene radio
Todas las apps de proximidad tienen un radio. Quinientos metros, dos kilómetros, diez. Y todas tienen el mismo problema el primer día: dentro del radio no hay nadie.
Le Banc no tiene radio. El algoritmo es voraz y cabe en una frase: busca el banco no lleno cuyo centro esté más cerca, y siéntate en él, sea cual sea la distancia. Si no hay ninguno, crea un banco.
La consecuencia asumida
Al arrancar, los primeros usuarios del mundo entero acaban en el mismo banco. Alguien en Bruselas, alguien en Osaka, alguien en Montreal.
Firmin · ~9 400 km
Es el mejor accidente del producto. La conversación está garantizada desde el primer día, y la distancia en pantalla se convierte ella sola en el chiste de apertura. Nadie pregunta «¿dónde estás?» cuando la app ya ha respondido.
Y una vez sentado, no te mueves. Sin reequilibrado durante el día: no arrancamos a nadie de una conversación porque un algoritmo haya encontrado algo mejor.